Desde 1987, OK Sarrià forma parte de la vida del barrio. Nació como un burger bar de inspiración americana y, casi cuatro décadas después, sigue defendiendo una fórmula que apenas ha necesitado cambiar: buen producto, un sabor reconocible y un espacio al que se vuelve una y otra vez.
Más que una hamburguesería, OK Sarrià siempre ha sido un lugar de encuentro, de esos que terminan formando parte de la memoria de varias generaciones. Su estética americana, su vínculo con el deporte y una carta que se ha mantenido fiel a sus clásicos han construido una identidad difícil de confundir con ninguna otra.